Insidious 2: Sobrepasando los límites del cine de terror


| CRÍTICA | 

El nuevo film de James Wan lleva los tópicos del cine de terror al extremo del ridículo

Tras la exitosa Expediente Warren (2013), los fans del director malayo James Wan esperaban ansiosos la secuela de Insidious (2010), una película de bajo presupuesto que sorprendió gratamente tanto a crítica como a público. La segunda parte de este film, Insidious 2 (2013), sigue la historia del matrimonio Lambert y sus tres hijos, uno de los cuales puede conectar con el mundo de los muertos a través de viajes astrales. Teniendo en cuenta que la primera parte contaba con un argumento bien tratado y original -no era la típica historia sobre posesiones demoníacas ni sobre casas encantadas, por ejemplo- y que el final quedaba abierto de par en par, la secuela podría haber sido francamente mejorable.

Quizás las expectativas eran demasiado altas, pero lo cierto es que la película decepciona bastante. No se puede hablar de un mal film de terror, puesto que James Wan es un maestro del género y sabe bien cómo captar la atención del espectador y mantener la tensión durante todas sus historias. Pero no se pueden obviar los múltiples defectos de una película poco meditada, que con el talento y la experiencia de Wan podría haber sido redonda y se queda simplemente en “entretenida”.

El director opta por iniciar la segunda película justo donde acabó la primera, exceptuando un flashback un tanto innecesario y confuso. Esto quizás lo agradecen quienes hayan visto la primera entrega, pero puede perjudicar a los que  no lo hayan hecho, pues no se contextualiza demasiado en ningún momento. El inicio es interesante, similar al de todas las películas del cineasta: tenso, intrigante, misterioso, algo mágico… pero llega un momento que la historia enloquece y acaba por arrancar carcajadas a los espectadores. Abundan en exceso los tópicos del cine de terror: vestidos de época, voces que susurran de la nada, casas abandonadas… y si bien es cierto que tales elementos -que no tienen por qué ser negativos- son característicos de las obras de Wan, su abuso transforma el horror en ridiculez.

Sobran algunas tramas paralelas, y si no sobran deberían estar mucho más justificadas, porque acaban por no aportar nada al film. Una trama que sí que hubiera sido interesante y necesaria es la de la historia del fantasma que atormenta a la familia. No obstante, el cineasta la lleva hasta los límites de la locura, y acaba resultando desquiciante.

Y este es el mayor fallo de Insidious 2, que traspasa constantemente los límites. Esas normas no escritas que debería seguir todo director que aspira a hacer una película de terror elegante. Esos límites tan bien delimitados en las anteriores obras de Wan. Esos detalles bien tratados y premeditados de Expediente Warren, ese intuir el horror sin acabar de verlo, esa angustia constante sin válvula de escape. Todo esto lo destruye una película en la que las apariciones fantasmagóricas son constantes y gratuitas, e incluso cobran vida llegando a agredir a los protagonistas. Algunas escenas que podrían haber sido sublimes -o por lo menos atrayentes- se acaban convirtiendo en secuencias delirantes y algo ridículas, más propias de una saga fantástica al estilo de Harry Potter que de una película de terror seria.

En definitiva, estamos ante un film entretenido y adecuado para aquellos que quieran ir al cine a llevarse unos cuantos sustos -o risas-, pero a la vez, insustancial y de olvido fácil.

foto-insidious-2-12-453

Anuncios


Categorías:cine & TV

Etiquetas:, , ,

Déjanos tu opinión

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: