La necesidad de una TV pública. #RTVVnoestanca


| OPINIÓN |

  • RTVV es una caricatura podrida de lo que es una televisión pública.
  • Los sistemas comunicativos públicos contribuyen a potenciar riquezas culturales.

No saber si categorizar el presente artículo como ‘política nacional’ o ‘cine y televisión’ es el ejemplo más ilustrativo de lo que está sucediendo con la mayoría de las televisiones autonómicas en España. Nos están acostumbrando a que la corrupción sea el deporte nacional de las elites políticas y económicas, a través de EREs, sobres y especulaciones inmobiliarias por doquier, pero no dejan de ser actuaciones a nivel de usuario, un simple toma y daca de intereses que se ejecuta bajo el amparo de un más que revisable sistema político y judicial.

La verdadera corrupción es aquella que se acerca a niveles de perversión moral a través de unas actuaciones y resultados inmediatos poco tangibles, pero con una gran capacidad de penetración en el seno de la sociedad. Y desgraciadamente en nuestro país existen muchas personas interesadas en ello, contribuyendo a silenciar diversidades y a normalizar conductas muy poco apropiadas para una democracia verdadera y justa por la que deberíamos luchar día a día. Es lo que ocurre con RTVV: los mismos que la engordan a golpe de talonario amigo, deciden cerrarla por insostenible, acercando el debate a los ciudadanos en términos económicos. Así como la sanidad y la educación, los medios públicos deben ser debatidos en términos de modelo a construir, porque son necesarios en una sociedad tan rica culturalmente como desigual socialmente.

La ciudadanía debe sentirse orgullosa de us RTV públicas, como sucede con Canal Sur o TV3.

La ciudadanía debe sentirse orgullosa de sus RTV públicas, como sucede con Canal Sur o TV3.

En el actual contexto de crisis económica y social los argumentos demagógicos se multiplican, sobre todo por parte de aquellos neoliberales vestidos con piel de cordero. Algo totalmente legítimo, siempre y cuando sea defendido con todas las causas y consecuencias de sus potenciales decisiones expuestas sobre la mesa. En el caso concreto de Canal 9 hemos podido escuchar cómo el President Fabra aducía lo siguiente: “No cerraré un hospital o una escuela por mantener RTVV”. Claro está que sufragar la Fórmula 1 o mantener el constante déficit de la Ciudad de las Artes y las Ciencias  es algo que “beneficia la proyección internacional de la Comunitat Valenciana”. He ahí la trampa. Fabriquemos estandartes glamurosos para poseer argumentos que sean visibles para todos los ciudadanos. Los votos están asegurados, ya que contribuir a la justicia social, construir una sociedad madura y con recursos para poseer argumentos propios y apostar por la diversidad no genera una masa social de votantes tan mediática y atractiva como inaugurar constantemente edificios y eventos como los antes citados.

Como dijo Jordi Évole en la gala de los premios Ondas, lo de RTVV es una caricatura podrida de lo que es una cadena pública. Y tiene toda la razón del mundo. El principio de educación, entretenimiento e información de cualquier televisión pública ha sido substituido por el de adoctrinamiento, aplatanamiento y manipulación en casos como el de Canal 9. Y esto lo demuestran los programas como ‘Tómbola’ o las acusaciones que los periodistas internos han sacado a relucir –justo cuando ven su puesto de trabajo peligrar- sobre los silencios que debían mantener en casos como el accidente del metro de Valencia. No debemos construir un modelo de televisión al más puro estilo Telemadrid, sino una radio y televisión públicas que apuesten por la información desde una óptica local, apoyando la diversidad y riqueza del territorio. Y parte de esta riqueza es la lengua, la cual debe luchar contra un sistema audiovisual mediático construido mayoritariamente en español, algo que es muy positivo a nivel internacional porque nos hace realmente competitivos, pero que tenemos que saber gestionar para que la igualdad entre lenguas sea lo más real posible.

El debate social debe nacer en el seno de la población, y no impuesto desde otros sectores. Unos medios de comunicación públicos son tan necesarios como sostenibles si preponderan los intereses culturales e informativos, llevados a cabo por profesionales del sector. Es necesario disponer de un sistema mediático audiovisual potente a nivel local para potenciar la diversidad del territorio en cualquiera de sus expresiones. Por esta y por tantas otras muchas razones, #RTVVnoestanca.

Una RTV pública sostenible es posible a través de un reparto racional de los recursos públicos.

La TV es un arma socialmente muy potente que debe ser gestionada por profesionales que no tengan intereses ni políticos ni económicos.

Anuncios


Categorías:cine & TV, Nacional, Opinión, política

Etiquetas:, , , , , , , ,

Déjanos tu opinión

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: