De profesión, tertuliano


| OPINIÓN |

  • Las tertulias políticas se han convertido en indispensables en cualquier cadena de televisión.
  • Los tertulianos deben tener un mensaje único, superficial y claramente identificativo.

Cuando un tema adquiere importancia social y se sitúa en el centro de las conversaciones diarias de los ciudadanos, se desarrolla paralelamente un auténtico fenómeno de populismo y demagogia que no hace más que mermar la profundidad e importancia del debate en cuestión. Como es el caso de la situación política en España en todas sus acepciones: corrupción, modelo territorial, mediocridad política, etc. Este debate hace tiempo que está calando en el sí de la sociedad, también en los medios de comunicación. Cuando los llamados mass media (medios de comunicación de masas) dedican tantos minutos a un tema concreto, los espectadores debemos estar más alerta que nunca, ya que su capacidad de penetración social es directamente proporcional a nuestra capacidad de absorción de mensajes enviados, sobre todo por el televisor.

Las TV inundan sus parrillas de supuestos expertos en temas políticos, mermando la  calidad de los debates.

Las TV inundan sus parrillas de supuestos expertos en temas políticos, mermando la calidad de los debates.

En los tiempos que corren, hablar de trajes ha dejado de ser cosa de sastres, del mismo modo que los sobres no solo son presuntamente enviados desde Correos y si a independencia nos referimos, la emancipación juvenil pasa a un segundo plano. Todo esto no son más que ingredientes para un cóctel televisivo que tiende hacia lo molotov; unos ingredientes que sirven como filón a las cadenas de televisión para sacar jugo a unas audiencias que les dan el respaldo día tras día. Todo canal ha entendido que debe jugar la baza de la tertulia política para fidelizar parte de la audiencia, a saber: Los desayunos de TVE, Al rojo vivo (La Sexta), el defenestrado “El gran debate” (Telecinco), El gato al agua (Intereconomía), Al día (13TV), y un largo etcétera que quizás no cuentan con nombre propio, pero sí con incursiones a modo de secciones en programas de mayor duración.

Se podría pensar que han sido los propios medios los que han generado el debate y lo están alimentando día a día para sacar el máximo rendimiento de ello. Sea como fuere, que el debate político esté tan presente en los medios nos puede colocar en una situación de madurez ciudadana digna de un país con capacidad crítica creciente y de reflexiones cada vez más profundas. Desgraciadamente no estamos en ese punto. Una televisión, pública o privada, debería ser siempre consciente de la responsabilidad que tiene para con sus espectadores, los cuales –a diferencia de muchas otras empresas- no son solo consumidores finales, sino también ciudadanos. Un intangible que muchas de las cadenas olvidan en la emisión de sus contenidos. La TV debería informar, entretener y educar para contribuir a la construcción de sociedad óptima a nivel de espíritu crítico y madurez democrática. Pero lejos de eso, las cadenas apuestan mucho más por el entretenimiento, también en las tertulias políticas, con la banalización que ello supone.

Las tertulias juegan a la polaridad de las opiniones, sin matices. Juegan al blanco o negro.

Las tertulias juegan a la polaridad de las opiniones, sin matices. Juegan al blanco o negro.

En una guerra por las audiencias en las que una TVE manipulada está perdiendo fuerza y credibilidad a marchas forzadas, las televisiones privadas luchan por maquillar un combate circense en análisis política de alto calado. Aquella televisión que cuente con los extremos más extremistas, se llevará el gato al agua. Y así lo vemos en la proliferación de tertulianos que no hacen más que “altavocear” sus eslóganes de manera constante a su rival, sea cual sea. Normalmente se corresponden a representantes de periódicos -como si estos estuvieran exentos de manipulación y supusieran una fiel representación de las ideologías y opiniones de los ciudadanos-. Estos tertulianos, que se ganan la vida o, al menos, la notoriedad y popularidad necesarias para su supervivencia, son mucho más peligrosos que los tertulianos de la prensa rosa y su acuñada telebasura. Los tertulianos políticos están cada vez más presentes en nuestras vidas, en cualquiera de los medios de comunicación existentes, para darnos lecciones sobre lo que debemos pensar y opinar. O lo que es peor: lo que debemos votar en cada una de las citas electorales.

Tenemos el poder de convertir la televisión en el reflejo de una sociedad preocupada y comprometida con su entorno, o dejar que la conversión a telebasura en cada uno de sus géneros vaya penetrando en nuestros adentros para que, sin darnos cuenta, terminemos adoctrinados por unos “profesionales” de la opinión que no hacen más que distorsionar la vida pública de este país a través de la oligarquía de sus opiniones, los extremos sin puntos medios ni espacios para la reflexión y el debate verdaderos. Pero… ¡Cuidado! Porque en momentos determinados corremos el riesgo de encender el televisor y encontrarnos con programas como “Ciudadanos”. ¡Qué grata sorpresa! Un debate conducido (que no amañado) por una periodista de raza como es Julia Otero, con profesionales en la materia a tratar y personas, muchas personas, dando su opinión sobre el tema sin alzar la voz. Personas como tú y como yo. Personas que, como nosotros, sienten la necesidad de expresar que algo no funciona y que con la ayuda de la televisión podemos ayudar a cambiar. Y todo esto, desde una televisión privada. Cuanto menos, curioso. Si todos los riesgos son estos, bienvenidos sean.

Anuncios


Categorías:cine & TV

Etiquetas:, , , , , ,

3 respuestas

  1. y con las tertulias nocturnas de futbol pasa lo mismo cualquier mindundi sale a dar su opinion ,claro esta todo dirigido hacia el mismo lado lease R.M.

Déjanos tu opinión

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: