De Tito a Tata, el nuevo Barcelona


| ANÁLISIS | 

Messi, Neymar y Cesc | FOTO: Eurosport

Messi, Neymar y Cesc | FOTO: Eurosport

El vapuleo al que sometió el Bayern de Múnich al F.C. Barcelona en las semifinales de la pasada Champions League fue el punto de inflexión para un equipo que ha ido, de forma constante, evolucionando en su estilo de juego y que, con Pep Guardiola al mando, encontró su punto más álgido.

El ahora preparador del conjunto bávaro, mimetizó todo lo que sus predecesores habían inculcado al ADN Barça – véase Rijkaard, Van Gaal y Cruyff -, e innovó en el sistema de la posesión introduciendo nuevas variantes. La primera, la presión adelantada que permitía el robo del balón en una zona de verdadero peligro para el rival. Algo que Tata Martino se ha empecinado en recuperar para la causa.  Además, adelantó la posición de Leo Messi, otorgándole mayor protagonismo en ataque y posteriormente centrándole en ataque para así ‘’inventar’’ el falso 9. Jugar con 3 defensas y hacer de los laterales, dos centrocampistas más, fue otro de los métodos utilizados por el de Sanpedor.

Con Tito Vilanova todo dio un vuelco. La presión asfixiante, que ya perdió el último Barcelona de Pep Guardiola, desapareció. A cambio, empezaron a surgir las variantes. Más juego por bandas en las que Pedro, Alexis, David Villa o Cristian Tello eran la solución de emergencia cuando un partido se enquistaba por el centro.

Pero tras la terrible enfermedad de Tito, llega el Tata, y con él, la posibilidad de recuperar viejas costumbres que encumbraron al Barcelona en el Olimpo del fútbol y, además, nuevas variantes para un juego del que los rivales ya saben puntos fuertes y débiles.

La forma de atacar del Barcelona determina su forma de defender, y en eso radica el principal problema al que debe hacer frente el míster argentino. El equipo blaugrana permite generar muchas ocasiones de gol a sus contrincantes y sólo un visceral e inconmensurable Víctor Valdés ha permitido a los catalanes contar todos sus partidos por victorias (salvo sendos empates en la Supercopa de España).

El hándicap que se atisba a esta plantilla, es la de querer defender de la misma manera que hace cinco años, cuando su ataque se aleja mucho de lo que el Barça del sextete fue. Ya no condiciona al rival como antes. El contrario, si recuperaba el balón en un ataque estático de los blaugranas, tenía todo el campo para correr hacia Valdés. Ahí, el pulpo Busquets y centrales como Piqué o Puyol hacían las veces de candado. Infranqueable. Además, los problemas en defensa que surgieron la temporada pasada, se reproducen en esta. A base de lesiones – Puyol o Mascherano -, o de baja forma.

Ahora al Barcelona no se le defiende igual. La táctica del autobús en el área le resultó al Chelsea campeón de Europa, pero lo lógico hubiera sido que no. Líneas más juntas y ocupación del centro de ataque resultaron suficientes para desactivar a un equipo que tan sólo tenía las bandas como solución. Y por allí no estaba ya un tal Ibrahimovic para desatascar partidos – lo intentó Guardiola, resabido que podría suceder esto, y le salió mal la jugada -.

El ritmo de circulación de balón ha disminuido. Primero, por el conocimiento táctico de los rivales sobre el juego de asociación de los culés. Segundo, por el bajón de forma de alguno de los pilares de ese futbol total – viene a mente Xavi Hernández -. Y tercero, porque el fútbol es un deporte en constante evolución. Así lo vio Pep en sus tres temporadas, probando diferentes alternativas a un juego que llegó a ser pluscuamperfecto, y así está haciéndolo ver Martino, que recordemos lleva sólo dos meses a las órdenes del banquillo de Camp Barça.

La identidad sigue intacta. El Barcelona nació tocando el balón y así morirá. Pero el balompié es algo mucho más complejo que el mero hecho de llevarse un plan a la tumba. Existen las variantes. Y por ahí el preparador argentino intenta modificar el engranaje para evitar una colisión de magnitudes tan dramáticas como la que se llevó la pasada Champions League.

Tata Martino en su primer partido Champions | FOTO: Manel Montilla MD

Tata Martino en su primer partido Champions | FOTO: Manel Montilla MD

Variantes y soluciones

La primera variante es el contragolpe. Sería contraproducente que un equipo en el que se presentan Daniel Alves, Alexis Sánchez, Jordi Alba, Neymar, Leo Messi o Cesc Fábregas no corriese cuando los espacios aparecen. El juego asociativo sí puede casar con la velocidad, más cuando posees jugadores que te lo permiten.

La segunda variante es la salida de balón. Ahora es más habitual ver a Víctor sacar en largo. Algo impensable con Pep sentado en el banquillo. En ocasiones, debe ser lo correcto. Y lo es porque, al no tener un ‘9’referencia, la línea defensiva se adelanta y comprime el terreno de juego a 40 metros. La solución puede ser buscar a Neymar en largo. O emplazar un delantero para que esa defensa retrase sus líneas. La segunda muy improbable.

A solucionar, principalmente, la transición defensiva de sus extremos, que tienden a dejar solos a sus laterales e internarse en el centro. Ahí, el dos contra uno a Jordi o Dani se antoja fácil para el rival. Esto, además, dificulta la labor de Sergio Busquets, que ha visitado la soledad en más de un encuentro en el que un centro del campo rival le ha superado por número.

Además, la vuelta de Xavi Hernández a un nivel similar o al menos parecido al que tenía acostumbrado al mundo del fútbol es vital para este equipo. Él es el alma mater. El estilo dentro del estilo. El desatascador de un partido tenso y el finalizador en materia de asistencias. Su bajón – de forma o de juego -, ha servido en bandeja a los más críticos el supuesto cambio de estilo de juego del equipo culé.

Pese a todo, con Messi y Neymar todo es más sencillo. El argentino sigue siendo el futbolista más determinante del planeta, pero se cierne una amenaza sobre él. Las lesiones. Antes de Guardiola era frecuente verle visitando la enfermería blaugrana. En la etapa del catalán en el banquillo, Leo no tuvo ni una sola lesión de gravedad media o larga. Tras él, los fantasmas musculares vuelven a aparecer. Mientras, el brasileño sigue desterrando a todos aquellos que afirmaban que no se acostumbraría a Europa, que las defensas en España serían mucho más duras o que su individualidad crearía conflictos en el vestuario. La realidad es otra. El joven delantero, lejos de achicarse ante centrales o laterales, ha sacado su mejor versión futbolística con un sinfín de repertorios técnicos. No ha alzado la voz ante las patadas – algunas tremebundas – que le han propinado y ni mucho menos ha pecado de individualista, pues en este principio de temporada ha dado más asistencias que goles ha marcado.

Por el momento, y con pequeños destellos de lo que puede ser. El F.C. Barcelona saca sus partidos por las individualidades – principalmente sustentado por Messi y Valdés -, pero cuando lleguen partidos más serios y rivales de mayor entidad, los defectos deberían haber desaparecido y las virtudes y variantes ser ya miembros absolutos del esquema del Tata Martino, señalado por intentar generar más variantes, justo de lo que se acusaba a Tito Vilanova la temporada pasada, de no tenerlas. El caso es hablar.

Alineación F.C. Barcelona 2013/14

Alineación F.C. Barcelona 2013/14

Por Imanol Echegaray García.

Sígueme en Twitter: @ima_etxega

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Categorías:Fútbol

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2 respuestas

  1. pinta bien esta temporada, los argentinos son gente bastante preparada futbolisticamente!!!1

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  1. El Sadar no es Reyno para el Barça « Actualidad24.net

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