Descubre tus pies en verano


| REPORTAJE |

La piel del pie es hasta 5 veces más gruesa que la del resto del cuerpo. Además, nos sirve de órgano de soporte, a la vez que de impulsor del cuerpo en su movimiento, al andar, correr, saltar…

Los problemas más comunes del pie se agudizan aún más en verano: sequedad, durezas, talones agrietados y pies cansados.

Con el buen tiempo los pies se desnudan, quedan más expuestos al calor, el asfalto… Pasamos de utilizar un calzado cerrado a uno abierto; dejamos los calcetines y medias, que en buena medida protegen nuestros pies. Los primeros días de cambio son frecuentes las rozaduras y ampollas, un calzado de material transpirable, flexible y suave nos ayudará, en la medida de lo posible, a evitar su aparición. También, existen productos antifricción en barra o crema, que aplicados en la zona de roce del nuevo calzado con la piel resuelven satisfactoriamente el problema.

La piel del pie, como la del resto del cuerpo, cuenta con una serie de lípidos y agua para mantener su hidratación, elasticidad y tersura. Si este equilibrio se altera, la piel pierde agua y se vuelve seca, áspera e incluso agrietada. Además, como consecuencia de su función de sostén, pueden aparecer durezas en las plantas de los pies, debajo de los talones y de los dedos.

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Tener unos pies en perfecto estado requiere nuevos hábitos:

  • Necesitamos exfoliar, al menos, una vez por semana. Retirar el exceso de células muertas y preparar la piel para obtener una mayor penetración de los  productos hidratantes. Podemos utilizar piedra pómez, lima o una crema exfoliante específica.
  • Tratar las zonas de durezas con cremas ricas en agentes queratolíticos, que disminuyen el grosor de la dureza a la vez que hidratan y reparan más en profundidad. Por ejemplo, productos que contengan entre 10- 30% de Urea (hidratante y queratolítico) y/o Ác. Salicílico (queratolítico) en su composición.
  • Hidratar profundamente con productos muy emolientes. Generalmente, tendemos a utilizar cremas corporales en los pies. La piel del pie es bastante más seca que la del resto del cuerpo, por lo que estas lociones se suelen quedar cortas. Utilizar una crema específica de pies suele ser un gran descubrimiento y aplicada con un buen masaje por las noches, antes de dormir, éxito seguro.
  • El cansancio o ardor en los pies es debido a un sobreesfuerzo físico, al calor, o al uso de un zapato inadecuado. Muchas horas de pie en el trabajo, circunstancias hormonales especiales como el embarazo o tomando algunos medicamentos, que propicien la retención de líquido en las extremidades inferiores, así como los problemas circulatorios pueden causar sensación de pies hinchados o cansados. Tomar baños de agua fría y utilizar algún bálsamo o crema relajante que contenga, por ejemplo mentol, proporcionarán un alivio inmediato y más duradero.

Farmacosmetica.net quiere empezar con buen pie esta semana. ¿Y vosotros?

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Categorías:Salud

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