Cristina Pardo: “Me cuesta pensar que el testimonio de la Infanta no sea valioso ni como testigo”


| ENTREVISTA |

Cristina Pardo presentó Al Rojo Vivo durante Semana Santa en sustitución a Antonio García Ferreras

Cristina Pardo presentó Al Rojo Vivo durante Semana Santa en sustitución a Antonio García Ferreras

Cristina Pardo (Pamplona, 1977) es la cara revelación en los últimos meses de laSexta, sobretodo desde que esta Semana Santa sustituyera al director de la cadena y presentador del programa Al Rojo Vivo, Antonio García Ferreras al frente del ya mítico espacio. Su pasión es la política, y siempre la podremos encontrar en La Moncloa o en la sede del Partido Popular. Define a García Ferreras como un personaje humilde, y está encantada de trabajar con él. Así lo hace notar en sus respuestas.

Nos ha hablado de política, periodismo y temas personales. Siempre con una sonrisa, no tiene problema en contestar a ninguna pregunta.

PREGUNTA: ¿Cómo fue tu experiencia presentando Al Rojo Vivo durante Semana Santa?

RESPUESTA: Fue muy divertida. Al principio estaba un poco nerviosa porque me suponía un reto muy grande sustituir a Ferreras. Si ya de por sí es complicado sustituir a una persona, imagina a él, que es alguien que tiene mucha personalidad y que imprime mucho su carácter en el programa. Me supuso un reto muy grande y quería terminar satisfecha con el trabajo que estábamos haciendo. Intentaba ser yo y no caer en el error de imitar a Ferreras. Me parecía complicado, pero yo no me arrugo por estas cosas. Dije “¡vamos y a por todas!” En general, fue muy divertido.

P: ¿Cómo es trabajar con Ferreras?

R: Trabajar con él es una gozada, porque da muchas oportunidades. Es un tipo sencillo. Fuera es una persona con mucho carisma y que genera muy buen ambiente a su alrededor.

P: ¿Cómo es tratar con colaboradores con tanta pluralidad ideológica?

R: Reconozco que impone un poco, porque ellos están acostumbrados a estar con Antonio, y cuando llegué, al margen del respeto que ellos ya te tengan de por si, tienes que ganártelo un poco, porque no saben exactamente por dónde puedo salir. Fue muy divertido generalmente con todos, pero en especial con Alfonso Rojo, porque es muy rebelde; y Marhuenda es un caso especial porque como tertuliano da mucho juego. Pero en general se portaron bien.

P: ¿El más complicado de controlar?

R: Alfonso Rojo en cuanto a rebelde. Pero tienes que estar pendiente de que todo el mundo participe y eso tiene su complejidad. Pero sí, diría que Alfonso Rojo fue el más complicado, pero en plan divertido, en ningún momento me vi fuera de mí.

P: ¿Cómo llegaste a laSexta?

R: Yo estuve de prácticas en la COPE, y al verano siguiente me ofrecieron volver con contrato, porque además acababa de morir Antonio Herrero y había cierto desbarajuste en la redacción. Pero había conocido a Ferreras en una entrevista que me hizo en la universidad para hacer prácticas en la SER. Rechacé la oferta de Ferreras porque en la COPE tenía contrato. Cuando decidí quedarme en la COPE, Ferreras me contestó “¿no te fías de ti?”, y yo le contesté: “de quien no me fío es de ti”. La entrevista fue muy simpática y continuamos manteniendo el contacto. Cuando Ferreras llegó a laSexta, yo estaba muy cansada de la COPE porque llevaba 9 años, siete de ellos de noche y me apetecía cambiar. Y la verdad que no me lo pensé, porque trabajar con Ferreras era un sueño que yo tenía. Yo no quería trabajar en medios concretos, sino con personas concretas, y Ferreras era una de esas personas. Y no me arrepiento.

P: En 2006, cuando abandonaste la Cadena COPE, muchos medios hablaron sobre tus diferencias con el director de Informativos por entonces, Ignacio Villa. ¿Es cierto?

R: No. Yo viví diferentes etapas en la COPE. Estuve con Antonio Herrero. Después estuve con Luis Herrero y fue uno de los mejores jefes que he tenido, porque nos daba mucha cancha y era un tipo muy agradable. También estuve con Federico Jiménez Losantos. Fue una época muy complicada, con el 11M, pero siempre diré que ha sido una gran experiencia trabajar con Federico. Entonces me fui a informativos a trabajar con Nacho Villa, que tengo que agradecerle que fue él quien me rescató del turno de noche, y me puso a hacer todos los boletines del día. Un trabajo muy duro, pero una gran oportunidad, con información continua y mucha tensión. Debido a esa vorágine en la que estás metido, discutes con tu director. Pero a favor de Nacho Villa tengo que decir que fue un jefe que negociaba, y con el que trabajé muy a gusto. Le habló muy bien de mí a Ferreras, sigo teniendo relación con él, y de hecho cuando me he encontrado en estos últimos años en algún dilema laboral, le he llamado para pedirle consejo.

P: ¿Qué es para ti la política?

R: Gran parte de mi vida. Me encanta, me lo paso muy bien y prácticamente no he hecho otra cosa desde que empecé a trabajar, aunque yo quería hacer deportes. No concibo irme de vacaciones, como hace mucha gente, y seguramente sea sanísimo, y desconectar de todo y no enterarme de nada. Para mí es un modo de vivir.

P: ¿Puedes hacernos un pequeño análisis de la situación política desde que empezó la crisis en 2008 hasta ahora?

R: Creo que la crisis nos pilló descolocados a muchos. Seguramente a la gente, y seguro a los políticos. Creo que debería cambiar la forma que tienen de dirigirse a las personas. No tienen empatía y hacen discursos que no son humanos. No deben criminalizar la protesta. Es un momento muy interesante para cambiar todos. La situación es trascendental, y podremos verlo dentro de unos años, porque las cosas ya no serán como eran, y los políticos no podrán hacer las cosas como las hacían, porque tienen mucho más examen social. Y eso es muy interesante.

P: ¿Qué te parece Mariano Rajoy?

R: Políticamente, echo de menos presencia. Debería haber explicado mucho más las cosas, teniendo en cuenta las medidas tan importantes que se han adoptado. Y eso creo que define muy bien a Mariano Rajoy, y también lo definía en la oposición. Casi no tenemos contacto con él. Es una estrategia de Rajoy, el dejar que las cosas se calmen, y habitualmente le ha salido bien. Entiendo que no le gustan los medios de comunicación, y que no tiene la necesidad de estar expuesto. Pero eso a mi no me gusta. Debería dar más la cara y empatizar más con la gente, no ser un robot.

P: O un plasma…

R: (Risas) Yo con el plasma tengo sentimientos encontrados. Estas comparecencias en plasma se han dado siempre, y en todos los partidos. Pero ahora mismo estamos en un momento en el que el presidente debe exponerse más. Y por eso el plasma ahora ha adoptado más importancia. Pero cuando me preguntan si los periodistas deberíamos dejar de acudir, me encuentro en un dilema. Si mis compañeros decidieran mayoritariamente no ir, me parece que está justificado. Pero cuando alguien está en un sitio, ve mejor las cosas que si no está. Un ejemplo: Rajoy en la rueda de prensa de Berlín, en la primera en la que le íbamos a poder preguntar por Bárcenas. Justo antes de empezar la rueda de prensa, estaba tan nervioso que se le escapó el bolígrafo, saliendo disparado. A mi no me gustaría haber estado fuera y que alguien me lo contase. Yo quiero verlo. ¿Y si cuando está subiendo al estrado se tropieza y se cae? Yo quiero ver cómo se cae, y no que me lo cuente otro. Pero evidentemente, soy partidaria de denunciar que no nos dejen hacer preguntas.

P: Entonces crees que los periodistas deben estar en los lugares donde ocurren las cosas, y contar lo que pasa.

R: Claro. Si estás en el sitio es porque tienes una plataforma para contar lo que has visto. Lo que nunca haría sería ir a un sitio y si no nos han dejado hacer preguntas, no decirlo. Pero veo una postura justificable no acudir a estas conferencias porque al periodista se le debe tratar con todo el respeto, y muchas veces con esos impedimentos, sí que te preguntas a lo que te dedicas y quieres plantarte para que se cuestionen que eso no puede ser.

P: ¿Por qué crees que los políticos están tan mal valorados?

R: Yo pienso que es por la lejanía que la gente siente con respecto a los políticos. No es cierto, pero es la sensación. Porque además tampoco están reaccionando a tiempo ante los problemas, como por ejemplo los desahucios. El discurso es frustrante y se echan la culpa unos a otros y te encuentras que están hablando cosas de hace mil años. Seguramente no son todos iguales. Pero básicamente pienso que por la falta de cercanía y de reacción.

P: ¿Y los periodistas?

R: No lo sé. La gente tendrá sus razones. Pero no sabría decirte. Hay que tener en cuenta que los periodistas estamos sufriendo mucho con esta crisis. Es una de las profesiones más afectadas, y estamos trabajando con muchos menos medios que antes.

P: ¿Hasta dónde crees que llegará la justicia con la imputación de la Infanta Cristina?

R: No tengo ni idea. No lo sé. Se me escapa. Me gustaría que de verdad la justicia fuese igual para todos. A mí me cuesta pensar que esta persona no supiera nada. Hablando desde el sentido común, y sin tener conocimiento de leyes, me cuesta pensar que su testimonio no sea valioso ni como testigo. Veremos hasta donde se llega, en todo caso, en breve.

P: ¿Y con Bárcenas y las cuentas del PP?

R: El espectáculo de la Audiencia Nacional con los jueces no me gusta. Porque al final, a la gente de la calle le queda la sensación de que había algún interés, aunque no lo haya. No sé hasta dónde llegarán. Tengo confianza de que sea hasta el fondo. Si los papeles no son verdad, que lo demuestren y que quede todo claro. Yo sería cauta.

P: ¿Es cierto que Rajoy te trasladó personalmente su malestar con laSexta cuando era jefe de la oposición?

R: Sé de qué acto me hablas, pero yo no lo recuerdo así. Además tengo que decir que Mariano Rajoy siempre ha tenido conmigo un trato personal exquisito. Y no sólo eso, sino que tiene una forma de ser muy socarrón, muy sarcástico. Las veces que he hablado con él no he sentido ningún tipo de recriminación personal ni profesional. No tengo la sensación de que me enviase ningún recado. Sobre todo porque seguramente tenga mensajeros mucho mejores que yo.

P: Tú tenías pensado estudiar Derecho, aunque nunca lo empezaste. ¿Por qué cambiaste de idea y te inclinaste por Periodismo?

R: No recuerdo muy bien por qué quería estudiar Derecho. Me imagino que lo vería en alguna película y me dije “yo eso”. Pero, en mi casa, mi padre escuchaba el fútbol con José María García en la COPE y mis hermano, mi padre y yo los escuchábamos juntos. Formábamos unos saraos familiares muy grandes. Empezó a gustarme García. Al mismo tiempo escuchaba La Jungla de Antonio Abellán en Cadena Cien. Entonces llegó un momento en el que me dije: “yo quiero ser eso”. Nunca he tenido ninguna duda de que acerté y doy gracias por haber cambiado de idea.

P: Ejerciendo la profesión, ¿qué ha sido lo más apasionante que te ha pasado?

R: Seguramente, porque ha sido lo último, lo de Al Rojo Vivo. Pero he vivido esta profesión con tanta pasión que de cada etapa puedo extraerte algo que en su momento me impactara. Me impactó mucho hacer los boletines diarios, todos los días, todas las horas, con el bagaje que eso me dio. Pero la televisión tiene un impacto mayor que el de la radio.

P: ¿Está el periodismo en crisis?

R: Creo que está complicado, sobre todo para la gente que está estudiando ahora. Pero yo soy optimista, y creo que quien quiere, puede. Siempre he pensado que cuando estás estudiando la carrera, el último verano debajo de un cocotero debe ser el de primero de carrera. A partir de ese momento, los veranos deben emplearse en aprender. Para mí no vale esperar al final para hacer prácticas. La diferencia la marca cuando estás en verano a tope, buscándote la vida en cualquier sitio. Aunque no te paguen las prácticas. Todos hemos pasado por eso. Los que te contratan sin pagarte te aportan más a ti que tú a ellos. Todo esto no resta, y como no resta, suma.

P: ¿Cuál crees que es el futuro del periodismo? Periodismo en papel, redes sociales, digital…

R: Yo soy consumidora de todo, y tengo la sensación que no se puede prescindir de nada de eso.

P: ¿Qué mensaje le mandarías a los jóvenes que se ven obligados a abandonar el país?

R: Ojalá tengan mucha suerte en lo que hagan. Si tienes que irte del país por obligación y por trabajar, es una faena. Si tienes que irte para aprender, es un lujo. Si yo no tuviera trabajo, me iría, y creo que lo vería de forma constructiva y optimista, siempre a la expectativa de lo que pudiera venir, y con esperanzas en el futuro.

Cristina Pardo nos atendió en el edificio de los estudios de laSexta, en Pozuelo de Alarcón.

Cristina Pardo

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Categorías:cine & TV

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2 respuestas

  1. ya ves daniel no hay que rendirse nunca como dice cristina

  2. Esta chica es una gran profesional, me encanta! Además está muy buena!!! Que se quede para siempre y no vuelva el Ferreras!!!!

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