El momento del comandante


| OPINIÓN |

El comandante Hugo Chávez saludando

El comandante Hugo Chávez saludando

La muerte de Hugo Chávez ha dejado desconcertado al mundo entero. Pese a que las noticias de los últimos meses hacían pensar en el trágico desenlace, una vez fallecido el mandatario se ha destapado la caja de los truenos. Partidarios y opositores se enfrentan a lo largo y ancho del continente en el último combate entre comunismo del siglo XXI y capitalismo desnaturalizado. La realidad es que Chávez se ha ido en el mejor momento. Antes de que la historia decidiera guardar su modelo en el cajón de los fracasos, el expresidente ha optado por colgar su foto en el pasillo de los vencedores. De su recuerdo quedará la figura de un líder, de un capitán que giró el timón del mundo. De un comandante de los desamparados.

Chávez se ha ido en el momento adecuado.  La frágil economía de Venezuela, basada en exceso en el petróleo y castigada por la enorme inflación, no hubiera podido sostener sus reformas durante mucho más tiempo. A día de hoy, sin embargo, sus logros son evidentes. En 1999, cuando Chávez tomó el control, Venezuela era un país con enormes diferencias sociales. El nuevo presidente ya había pretendido solucionarlo en su intentona golpista de años atrás. Se evidenció entonces uno de los principales defectos que le achacarían más adelante al mandatario: su desprecio por las libertades de los demás y su atroz narcisismo. A pesar de ello, en 2013, el recientemente fallecido líder había conseguido granjearse opiniones favorables en casi todos los puntos del planeta. De su legado destacan su cruzada contra la pobreza que logró reducir de un 49% en 1998 a un 17,6% en el momento de su fallecimiento, y su lucha incansable a favor de la alfabetización de la población. Los defensores del chavismo se apoyan en hechos a la hora de defenderlo.

Por desgracia, los detractores del régimen, también disponen de realidades objetivas que utilizar a la hora de desprestigiar al mandatario. Chávez, en un intento de purgar el sistema del país, recurrió al reprochable truco de silenciar a sus opositores. Banqueros, empresarios y contrarios políticos fueron expulsados del estado durante su mandato. De manera silenciosa, casi imperceptible en ocasiones, pero constante. El cierre de medios de comunicación fundamentado en pretextos absurdos y rencores pasados fue más sonado. Chávez quería una televisión con y para él. El defensor del pueblo se olvidó de dejar hablar a los garantes de las libertades. Olvidó la base fundamental de la democracia.

El estilo del expresidente fue, durante su mandato, tan honesto como poco depurado. Directo, sincero y de buen fondo, pero dictatorial. Para Chávez solo existían amigos o enemigos. El narcisismo que le había impulsado a levantarse en armas años atrás, la creencia irrefrenable de que nadie excepto él podía tomar las riendas del país, lo hacía tremendamente vulnerable ante la opinión internacional. Lo curioso es que, probablemente, fuera cierto que era un líder necesario. Venezuela y el mundo necesitaban el impulso que el chavismo les proporcionó para reinventar el sistema y escuchar alternativas, pero nacido de un sentimiento tan corrupto, tan ególatra, no cabe duda de que a la larga dicho sistema se hubiera tornado en su contra. Chávez hubiera acabado autodestruyéndose. Una retirada a tiempo, aunque sea forzada, es siempre una victoria.

Medio mundo llora la muerte del exdirigente venezolano y el otro medio sonríe. Los logros del líder son hoy irrefutables, y sin embargo, el sistema de Chávez ,que tenía la igualdad como bandera, deja el mundo más dividido que nunca a la hora de su muerte. Desde el más allá el expresidente tendrá que aprender aquello de que `nadie es imprescindible´ de la peor manera posible. La parte más dura del trabajo, la reforma de la sociedad venezolana, está completada, y ahora solo espera ser pulida. El futuro del país, con su correspondiente éxito o fracaso, dictará donde queda definitivamente  la memoria del mandatario. Dictador o visionario, a día de hoy en todas partes solo se escucha una frase. Hasta siempre, comandante.

Anuncios


Categorías:Internacional, Opinión

Etiquetas:, , , ,

1 respuesta

  1. tanta gloria lleves como descanso dejas||||

Déjanos tu opinión

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: