Come fly with me!


| OPINIÓN |

En la última frase de la archiconocida canción de 1957 “Come Fly With Me” escrita por Sammy Cahn, para el álbum con el mismo nombre, Sir Sinatra dijo: “Pack up, let’s fly away!”, cuando escribió esta canción probablemente Sammy no había pasado por situaciones por las que yo, y otros muchos viajeros de compañías aéreas, han tenido que pasar. Les puedo asegurar que no conozco a nadie que viaje habitualmente en compañías aéreas que no haya tenido algún tipo de queja alguna vez. No hablo precisamente de que en un vuelo te sirvieran el café frío o de que no tuvieran la prensa que te gusta. Hablo de situaciones muchísimo mas inauditas e inverosímiles, situaciones que serian dignas de plasmar en una película de risa, o de misterio.

Como toda historia suele tener un principio y un final, lo que haré esta vez es empezar por el principio. Todo empieza cuando te dispones a adquirir el billete, yo ahora siempre lo hago por Internet, con lo que llevo años sin pisar una agencia de viajes, es más, ignoro si siguen existiendo. Suele pasar que cuando empiezas el proceso de compra ves unas tarifas tremendamente buenas, pero cual non-grata es la sorpresa de que te van incrementando el precio según vas avanzando en la reserva.

Empiezan por la tarifa estándar, luego te añaden las tasas aeroportuarias. Siempre he querido saber que beneficios tiene el pasajero por pagar estas tasas, ¿una señorita que te atiende en el mostrador de información?, ¿qué las puertas se abran automáticamente?, ¿qué los baños estén limpios?, espero algún día saber qué son realmente las tasas aeroportuarias, ¿ficción o realidad?

Luego te añaden los gastos de gestión, pero ¿qué gastos de gestión? ¡Si cuando lo compro por Internet lo estoy haciendo yo todo!, si me dijeran que lo estoy haciendo por teléfono y hay una operadora que me hace la reserva y me aconseja, pues todavía entendería que tuviese que pagar unos gastos, pero si lo estoy haciendo yo todo… Sinceramente no llego a comprenderlo, pero bueno, ahí están y de momento, digo de momento porque espero que esto cambie, estas obligado a pagar estos gastos de gestión.

Luego te añaden el seguro de viaje, ¿alguien ha leído alguna vez las condiciones del seguro?, yo sí, y casi tienes que morirte para que te devuelvan el importe del billete. Les invito a que la próxima vez que adquieran un billete le echen un vistazo a esto del seguro, yo me parto de risa con alguna de las condiciones. Menos mal que esto del seguro no es obligatorio y al menos te dan la posibilidad de no contratarlo.

Hay algunas compañías que encima te añaden un cargo por equipaje facturado, independientemente del tamaño y del peso, es decir, imagínate que llevas algún envase con líquido que no puedas llevar en cabina y estas obligado a facturar tu mini trolley de 55cmx30cm y de 4kg y pagar el correspondiente cargo. Lo que te puede llegar a joder es que el pasajero que va detrás de ti y lleva una maleta mas grande que el y que pesa 23kg va a pagar lo mismo que acabas de pagar tú.

Y como me gustan tanto las conclusiones… Conclusión: al final acabas pagando tres veces más de lo que pensabas pagar cuando viste la primera tarifa. Esto solo acaba de empezar porque ni siquiera has llegado al aeropuerto. To be continued…

Anuncios


Categorías:Opinión

Etiquetas:

Déjanos tu opinión

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: