Alex Ferguson, Bloody Hell


| REPORTAJE | 

  • Alex Ferguson ya es historia viva del Manchester United y es el entrenador más laureado de la Liga inglesa.
  • Su retirada está más cerca que lejos, pero mientras siga del lado del fútbol, seguiremos disfrutando del genio escocés.

Dicen que todo lo que tiene un principio, tiene un final. La historia se ha regido por ir siempre hacia delante sin escatimar en dejar atrás todo cuanto va sobrepasando. Hasta las historias más bellas de nuestra vida tienen un punto de no retorno. Ese final, suele estar escrito por nosotros. Por nuestros quehaceres, nuestra forma de comportarnos o de enfilar una situación determinada. De nosotros depende que ese colofón sea recordado u olvidado para siempre. Todo llega a su desenlace. Incluso la historia de Ferguson con el Manchester United. Parece impensable, ¿verdad?

Algún día llegará ese momento. Los aficionados del Manchester en particular, y los del fútbol en general, deberán estar preparados para que el señor Sir Alex Chapman Ferguson, que tiene ya sus 70 años, diga adiós al banquillo red devil, donde ha marcado la historia más gloriosa del equipo de Manchester.

Desde su contratación en noviembre de 1986, cuando el Manchester rondaba la penúltima posición de la tabla clasificatoria, al día de hoy, Marzo de 2013, con el equipo con una nueva Premier League en el bolsillo, han pasado 27 años que tienen una historia detrás.

Existe una ley universal en esto del fútbol, y es la de los datos. Sólo hay que echar la vista atrás y consultar las hemerotecas para darse cuenta de la capacidad de liderazgo y el poderío que ‘Fergie’ ha instaurado en el United. Antes de su llegada, el equipo inglés tenía en su haber 7 Ligas (su última databa de la temporada 1966-67), 9 Supercopas, 6 FA Cup y una Liga de Campeones. En sus 27 años al mando de los diablos rojos, Alex ha ganado 12 Premier League, 10 Supercopas, 5 FA Cup, 4 Copas de la Liga, 2 Ligas de Campeones, 2 Intercontinentales, una Supercopa de Europa y una Recopa. Es decir, el Manchester desde su nacimiento en 1878, tenía en su museo 23 títulos. Desde la llegada del escocés en 1986, se ha hecho con 37.

La situación en la ciudad de Manchester era complicada. La superioridad del Liverpool de Bob Paisley o Joe Fagan en la década de los años ochenta hizo mucho daño. Hasta el punto en que Arthur Albiston, jugador del equipo red devil, llegó a afirmar que ‘’no ganar la liga era peor que una soga en la garganta’’. La situación era insostenible y el equipo olía a segunda división. Fue entonces cuando el propietario del club, Martin Edwards, decidió despedir al técnico Ron Atkinson. Con una idea muy clara en la cabeza, descolgó el auricular y telefoneó a una pequeña oficina de Pittodrie, estadio del Aberdeen escocés. Haciéndose pasar  por Gordon Strachtham, jugador del equipo de Escocia, se puso en contacto con un joven entrenador que venía de ganar Copas, Ligas y Recopas con el equipo de La ciudad del granito. Apenas 72 horas después, Alex Ferguson se bajaba de un Mercedes negro y entró al vestuario al grito de ‘’¡Esto no puede seguir así!’’

Alex Ferguson en rueda de prensa | FOTO: BBC Sports

Alex Ferguson en rueda de prensa | FOTO: BBC Sports

Los comienzos en Manchester no fueron fáciles. Más pendiente del olor a cerveza y nicotina en el vestuario, su única preocupación era no descender. Colmado de paciencia, algo que hoy en día sería imposible, fue instaurando poco a poco un perfil de comportamiento idóneo para con sus jugadores. ‘’Cuando llegas a un sitio, no puedes decirles que su condición física y comportamiento es terrible, que juegan mucho al golf, que el suelo está sucio… Hay que mejorar paso a paso’’. Tanta calma se apoderó de él, que tardó la friolera de 6 años en ganar el título de Liga. En ese tiempo, dio tiempo a que la grada de Old Trafford clamara por su despido en más de una ocasión. La paciencia de la directiva y del propio manager fue fundamental para fraguar lo que vendría después.

1991 fue una fecha clave para conseguir el respaldo que le mantendría en el puesto. Lejos de nuevo, de alzarse con el título de Liga, el Manchester United ganaría en una gran final, la Recopa de Europa al F.C. Barcelona de Johan Cruyff. Era el primer título europeo para los diablos rojos tras la Liga de Campeones de 1968.

Llegó entonces la primera edición de la renombrada Liga inglesa, como Premier League. Y en uno de sus habituales golpes de efecto en materia de fichajes, se trajo a la perla del vigente campeón de liga, el Leed United, hacia Old Trafford. Un jugador que mezclaba el fragor británico en el juego, con la exquisitez y calma de una partida de ajedrez. Eric Cantona.

A partir de ese momento, el United se convirtió en el Rey absoluto del fútbol inglés cosechando siete títulos de liga de los nueve disputados.

Con el escocés el equipo empieza a carburar. Buenos fichajes a bajo coste y una cantera que comienza a dar sus frutos. Uno de ellos fue Roy Keane, que llegó en 1993 y al que Ferguson calificó en su momento como ‘’el mejor jugador que he entrenado jamás’’.

En 1994, la vida de Alex sufrió un varapalo importante. Matt Busby, la inspiración hecha persona para Ferguson y el apoyo en los momentos difíciles allá por 1989 del escocés, fallecía. ‘’Creía que Matt estaría para siempre. Reconstruyó la plantilla y después superó el desastre de Múnich, volvió a armar un equipo nuevo y ganó la Copa de Europa de 1968. Para mí, todo lo que hizo Sir Matt posee un halo de eternidad’. Matt Busby fue el entrenador que más años había estado sentado en Old Trafford hasta que el propio Ferguson le superó. Y es que, aunque parezca una locura, en sus más de 135 años de historia, el United sólo ha tenido a 20 entrenadores.

Un año después, Cantona reinventaría los artes marciales en la modalidad futbolística propinando una patada voladora  a Matthew Simmons, un aficionado de veinte años de edad que le insultó desde la grada. 9 meses de inhabilitación  y dos semanas de prisión después, el francés volvería a un equipo que, aunque peleó por la Liga y la Copa, no consiguió ganar ninguna de las dos.

Alex Ferguson con Cristiano Ronaldo tras ganar la Champions League | FOTO: The Guardian

Alex Ferguson con Cristiano Ronaldo tras ganar la Champions League | FOTO: The Guardian

Sin aparente ruido, con mucha calma y dedicación, Ferguson había introducido en su 11 inicial a una grandísima generación de jugadores de la casa. Ryan Giggs fue el primero (y ahí sigue). Le siguieron Paul Scholes, David Beckham, los hermanos Gary y Phil Neville y Butt. Fueron los artífices de uno de los mejores años de la historia del Manchester United. El trébol de 1999, coronado en una final antológica de Liga de Campeones en el Camp Nou. Sin Scholes ni Keane, expulsados ante la Juventus en semifinales, se enfrentaban a un Bayern de Múnich que partía como favorito. El equipo alemán tenía la victoria en el bolsillo, pero de repente, como si de una cabina saliesen con una capa roja, Sheringham y Solsjkaer se disfrazaron de super héroes y dieron la vuelta al partido en el descuento con dos goles que dejaron destrozados a los jugadores del Bayern y elevaron al Olimpo más absoluto a Ferguson, junto a Matt Busby.

En 2001 la afición del Manchester se quedó absorta al conocer la noticia de la posible retirada del equipo de sir Alex. Eran ya 15 años en los que lo había ganado todo. El fútbol lo veía como un duelo, la jubilación tan forzosa como una agonía para aficionados y gente del fútbol. Así, en 2002, decidió renovar su contrato por 3 temporadas más.

La primera década del siglo XXI fue especialmente complicada. Con una Liga inglesa con un nivel extraordinario, el Manchester no terminaba de carburar como sí lo hizo en el pasado. Eliminatorias doloras ante Leverkusen, Porto o Real Madrid mediante, en la competición doméstica las cosas no funcionaban. El Arsenal temible de Arsene Wenger y Thierry Henrry o el Chelsea de José Mourinho amenazaban a un equipo en plena reestructuración deportiva.

Un descarado mocoso con procedencia portuguesa, volvió rematadamente locos a los viejos rockeros del United en un amistoso. Tal fue la exhibición , que en el descanso de aquel partido, Ferguson decidió ficharle. Luciría el 7 de Best, Robson, Cantona o Beckham. A él se le unieron otros como Wayne Rooney, una de las mayores promesas de aquel momento, Vidic, Evra, Carrick o Van der Saar. El equipo volvía a ser grande.

Y se refrendó en Moscú, 2008. Un año después de que la magia de Ricardo Kaká petrificase Old Trafford, el Manchester United se jugaba un nuevo cetro europeo contra el Chelsea. El resultado ya se sabe. Un prodigioso remate de Cristiano y un resbalón de Terry darían la segunda Liga de Campeones a Alex Ferguson, convirtiéndose, ya sí, en el mejor entrenador de la historia del club inglés.

Desde esa final, el United no se ha bajado del carro de los grandes, salvo la temporada pasada. Siempre pisando al menos las semifinales de la Champions League, repetiría dos veces más en una final (2009 y 2011). La suerte sería más esquiva. En frente estaba el Barcelona de Pep Guardiola. El considerado para muchos mejor equipo de la historia, ‘’En todos mis años como técnico, nadie nos había dado un repaso como este’’, llegó a decir tras la final de Wembley.

Como bien dijo George Bernard, ‘’se puede conocer la veteranía de un soldado por el contenido de la cartuchera. El bisoño lleva cartuchos. El veterano sólo lleva comida’. Y las cartucheras de Ferguson están repletas de títulos, de historias, de triunfos, de fracasos, de pasado, presente y quién sabe si futuro. No se sabe los títulos que le quedan por ganar, lo que sí está claro, es que por ellos peleará.

El escocés suma más de 1500 partidos como técnico, pero el día de mañana volverá a llegar el primero a la ciudad deportiva de Carrington, se meterá en su despacho mientras se toma un té y la vida continuará. Ojeará al próximo rival y se sentará en su banquillo masticando chicle al ritmo martilleante de siempre.

Mi reto más grande era bajar al Liverpool de su puta posición. Y puedes imprimir eso”. Así es Alex Ferguson, que por cierto, logró superar al conjunto de Anfield en torneos nacionales. Porque el diablo sabe más por viejo, que por diablo, y en eso sir Alex Ferguson, es el número uno. Football, Bloody hell..

Anuncios


Categorías:Fútbol

Etiquetas:, , , , , , , , , , ,

Déjanos tu opinión

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: