Cien años de la máquina que mataba fascistas


| REPORTAJE |

En los tiempos que corren de dificultades económicas y conflictos sociales, se está creando el caldo de cultivo ideal para que surja una nueva oleada de cantautores. El precursor de todos ellos y padre de la canción protesta, injustamente olvidado, dedicó su vida a velar por los derechos de los oprimidos. Este 2012 se han cumplido cien años del nacimiento de Woody Guthrie

Cuando hablamos de un cantautor, normalmente se nos viene a la cabeza la imagen de una persona de clase media que, si bien está comprometida socialmente, no ha vivido grandes dificultades. La historia de Woody Guthrie, quien sin duda ha sido uno de los músicos más importantes de América en el S. XX, es toda una excepción a la regla. A la temprana edad de 14 años, hubo de buscarse la vida en las calles, ya que su madre se encontraba hospitalizada y su padre trabajaba en Texas. Esto forjó su espíritu errante y rebeldía social.

La vida no le regaló nada, es más, fue lo todo lo dura que pudo con él. Pero Woody se rebeló contra un destino que parecía dispuesto a convertirle en un simple vagabundo y decidió luchar contra las injusticias de la forma que mejor sabía: componiendo. Este juglar anticapitalista, mezcla de Tom Sawyer con guitarra y un Charlot con mala leche, viajó a lo largo y ancho de los Estados Unidos sin un dólar en el bolsillo, componiendo sobre lo que veía y cantando para comer. Su objetivo en el mundo de la música no era amasar una fortuna, sino defender a los oprimidos. De hecho, preguntado a finales de los años 30 por el programa de Los Angeles ”Woody and Lefty You” si podían emplear las letras de sus canciones, Woody respondió:

”Esta canción está bajo el Copyright #154085 en EEUU, por un periodo de 28 años. Cualquiera pillado cantándola sin nuestro permiso, se convertirá en un gran amigo nuestro porque nos da absolutamente igual. Publícala. Escríbela. Cántala. Baila con ella. Nosotros la escribimos, es lo único que queremos hacer”.

A la hora de componer, su máxima siempre fue Odio una canción que te hace pensar que no eres bueno, que naciste sólo para perder. Canciones que te deprimen. Me dedico a combatir ese tipo de canciones hasta mi último aliento y la última gota de mi sangre”.

Se suele decir que su canción más conocida es This Land Is Your Land -de la que hablaremos más adelante-, y ciertamente es la que más impacto ha causado entre los músicos profesionales, que la han versionado hasta más no poder. Pero entre la gente que no está familiarizada con la obra de Guthrie, el tema que más sonará es seguramente Car Song. Es paradójico que todo un adalid del anticapitalismo, que vivió sin un céntimo la mayor parte de su vida, sea conocido hoy día únicamente porque una de sus canciones apareció en el anuncio de un coche.

Debido a que escribía sobre lo que veía en sus numerosos viajes, se especula con que llegó a componer más de 1000 canciones, de las cuales un gran número no tienen música porque eran escritas rápidamente en servilletas. Su música es cruda, algo que se entiende al poner en relieve la máxima que pregonaba a los cuatro vientos: ”cualquiera que use más de dos acordes es un creído”. La música era simplemente el complemento perfecto para un mensaje que Woody no quería distorsionar. No necesitaba ritmos pegadizos ni cantar agresivamente para sonrojar a la sociedad por su cinismo encubierto. Preguntado por la aparente sencillez de sus composiciones, respondía secamente -haciendo gala del huraño humor que le caracterizaba- que cualquier tonto puede hacer que algo sea complicado, es el genio quien lo hace simple. Pese a la aparente sencillez con que dotaba a sus creaciones, Guthrie fue el detonante que desarrolló el folk y lo convirtió en un género comercial viable para la industria musical. Su contribución a la música estadounidense es impagable.

This Land Is Your Land fue compuesta en 1940 como respuesta a la complaciente God Bless America, de Irving Berlin, considerada por muchos como el segundo himno estadounidense. En la composición original de la canción de Guthrie aparece el incendiario verso anticapitalista que reza As I went walking, I saw a sign there/ And on the sign it said No Trespassing/ But on the other side it didn’t say nothing/ That side was made for you and me”. Esta canción, propia de un genio que adoraba la libertad por encima de cualquier otra cosa, es difícil de encontrar tal cual hoy día porque Guthrie la cambiaba a su antojo, dotando o no a la canción de carga política según le parecía. Sin embargo, en una de las múltiples versiones que se han escrito del tema, Neil Young, uno de los músicos más influyentes de los últimos tiempos, reproducía esa letra tristemente abandonada que rezuma inconformismo.

A principios de los 40, Guthrie formó un grupo con otro grande el folk estadounidense, Pete Seeger, los Almanac Singers, y también colaboró con Leadbelly.

Además, por esta época Woody escribió canciones infantiles (tuvo ocho hijos con tres mujeres diferentes), recogidas en el álbum Songs to Grow On For Mother And Child, que incluía Good Night Little Arlo, para un joven Arlo Guthrie que más adelante llegaría a cantar en el mítico festival de Woodstock del 69.

"This Machine Kills Fascists" es la mítica leyenda que Woody ponía en su guitarra.

“This Machine Kills Fascists” es la mítica leyenda que Woody ponía en su guitarra.

 La pregunta que inevitablemente surge a medida que vamos conociendo un poco más a este cantautor es ¿Dónde acaba el músico y empieza el político? Pese a que se vinculó mucho a Woody con el comunismo de la época, e incluso llegó a escribir entre el 39 y el 49 para una cabecera comunista, el People’s Daily Work, él era un hombre demasiado rebelde para encajar en el férreo sistema del partido. Desde el preciso instante en que nació en 1912 en Oklahoma, ya empezó a ver marcada su ideología, pues su padre, ferviente votante demócrata, le puso ese nombre en honor del vigésimo octavo presidente de los Estados Unidos, Woodrow Wilson, que había salido electo ese mismo año. Más que comunista, Guthrie se sentía anticapitalista y, sobre todo, antifascista. Célebre es la inscripción de su guitarra ”This machine kills fascists”, toda una declaración de intenciones en sentido metafórico (la cultura derrota al totalitarismo). Esta frase empezó a acuñarla tras su participación en la II Guerra Mundial, en la que ahondó su repudia al fascismo. Trasladó ese odio a un gran número de sus composiciones como Tear The Fascist Down o All You Fascists. La incógnita de cuál de sus dos facetas era más poderosa seguía vigente tras sentenciar, con una de sus frases más conocidas, ”el mundo está lleno de gente que no necesitamos -y trata de hacernos esclavos- y ellos tienen su música y nosotros la nuestra”.

Los temas de sus canciones trataban principalmente sucesos que le ocurrían durante sus múltiples viajes. Ya dijo Bob Dylan, el mayor heredero del maestro, que nadie sintetiza ni captura la esencia de las cosas como Guthrie. Woody escuchaba las historias de la gente que conocía por el camino y escribía sobre ellos. En el período en el que cantaba para comer, surgen canciones como Goin’ Down The Road Feelin’ Bad, Railroad Blues o Hard Travelin’, todas ellas sobre las dificultades que se encontraba en el camino cuando emigraba. Cantó mucho, por ejemplo, sobre el Dust Bowl, uno de los peores fenómenos meteorológicos del S. XX, que le obligó a viajar desde Texas hasta California. Este hecho fue narrado en una serie de canciones incluidas en el Dust Bowl Ballads, como Dust Bowl Refugee y The Great Dust Storm. ”Resulta que estuve en el Dust Bowl, y como yo estaba allí y el polvo estaba allí, pensé: bien, escribiré una canción sobre ello”, decía Woody resumiendo a la perfección su filosofía de vida en un ejercicio de modestia pese al estatus de héroe folk que se estaba labrando. Otro gran ejemplo es Deportee, la narración sobre un accidente de avión en 1948 en el que murieron 28 campesinos mexicanos cuando iban a ser deportados, canción que se haría famosa en un futuro gracias a la versión de Joan Baez. En su estatus de defensor de la clase obrera también rescató injusticias históricas para componer sus canciones, como Ludlow Massacre, referida a la violenta muerte de 20 personas -11 de ellas niños- por parte de la Guardia Nacional de Colorado, en una colonia de mineros en huelga en 1914.

En la década de los 50 la salud de Guthrie comenzó a empeorar y fue diagnosticado con la enfermedad de Huntington, la misma que matara a su madre. Estuvo hospitalizado hasta su muerte, en 1967. Fue allí, en el hospital de Nueva York, donde recibió la visita de un joven de 19 años enamorado de su música. Este chico era un Bob Dylan que en su biografía afirmaría que Woody le autorizó a poner música a varias de sus canciones no publicadas, pero Arlo Guthrie no le dejó entrar a su casa a por ellas. Tal era la devoción de Dylan por Guthrie que incluso le dedicó cinco páginas de poema para despedirle, llamado “Last Thoughts on Woody Guthrie”. La obsesión de Bob Dylan por Woody Guthrie también ha sido objeto de mofa para muchos, que entienden que la influencia de éste último en su música es enorme. El programa Saturday Night Live lo expresaba en clave de humor.

La influencia que Guthrie ejerció sobre Dylan es enorme.

La influencia que Guthrie ejerció sobre Dylan es enorme.

Pese a que Woody Guthrie es normalmente citado como precursor de los músicos folk, si hubiera nacido más tarde seguramente se habría decantado por el punk. De hecho, muchos grupos de este género también le citan como principal inspirador. Siempre es citado como influencia directa de Bob Dylan, pero otros grandes músicos también le han tenido muy presente. Joe Strummer, cantante y guitarrista de The Clash sin ir más lejos, se puso Woody Mellor como nombre artístico en sus inicios en honor a Guthrie.

Ha habido un elevado número de músicos actuales que han optado por poner música a las letras que Woody dejó inacabadas. Wilco y Billy Bragg -que ya habían dotado de música a California Stars e Ingrid Bergman respectivamente de forma individual-, en colaboración con una de las hijas del cantante, Nora Guthrie, se embarcaron en un proyecto que ha dado a luz 3 discos -el tercero salió en 2012- llamados Mermaid Avenue en referencia a la calle de Coney Island en la que vivió Guthrie.

La banda de punk Dropkick Murphys adaptó un poema de Woody llamado I’m Shipping Up To Boston que se ha convertido en la canción estrella del grupo, llegando a formar parte de la banda sonora de la película Infiltrados. Otro tema menos conocido pero también compuesto por Guthrie es Gonna Be A Blackout Tonight.

Frank Turner, cantautor inglés, dedica unas líneas a hablar sobre lo que supuso Woody para él en One Foot Before The Other, y Bob Dylan le dedica su “Song To Woody”, además de un gran número de versiones a lo largo de su carrera, como “I Ain’t Got No Home” en el Carnegie Hall en 1968. El grupo punk Anti Flag también quiso dedicarle una canción llamada This Machine Kills Fascists en referencia a la mítica inscripción de su guitarra.

Tom Morello, guitarrista de Rage Against The Machine y Audioslave entre otros, es uno de los músicos más comprometidos socialmente de la actualidad. Ha convertido This Land Is Your Land en el himno del movimiento Ocuppy Wall Street, homónimo de nuestro 15M. Muchos otros grandes músicos han querido rendirle homenaje con esta misma canción, caso de Johnny Cash y Steve Earle.

Bruce Springsteen es otro gran fan de la música de Woody como demuestra siempre que tiene ocasión. No es raro que toque I Ain’t Got No Home en directo. Grateful Dead dotó de sentimiento country a Goin’ Down The Road Feelin’ Bad,  Joan Baez puso su maravillosa voz al servicio de Plane Wreck At Los Gatos Canyon, y U2 hizo lo propio animando la lenta Jesus Christ .

Coincidiendo con un nuevo periodo de crisis económica y social parecido al que vivió Woody en los años 30, sus temas no pierden un ápice de actualidad y pueden ser aplicadas a los problemas actuales, por lo que no es difícil identificarse con sus canciones, creadas hace casi 80 años. Su furia contra el uno por ciento y su defensa de los desfavorecidos no puede ser más actual. Los movimientos indignados que han aflorado a lo largo del globo en los últimos tiempos tienen una canción de Woody para cada causa que traten de defender. En Hobo’s Lullaby, tema que él popularizó y que la señorita Cifuentes debería incluir con carácter de urgencia en su reproductor musical, clama contra los abusos policiales con un golpe silencioso pero directo a la mandíbula:I know the police cause you trouble/ They cause trouble everywhere/ But when you die and go to Heaven/ You find no policeman there. Con Pastures of Plenty y Vigilante Man defiende a un colectivo que siempre ha sido dado de lado por el poder: los inmigrantes. Pero el núcleo duro de sus ataques -dejando de lado el fascismo- es un colectivo muy de moda a día de hoy: los banqueros. Si con los policías se quedaba a gusto despachándoles un certero golpe, a los bancos les dedica un knockout en toda regla con su irónica Jolly Banker: “Cuando haya bichos en tu ropa/ cuando esté podrida/vendré a ayudarte/ a violarte y a arrancarte la cabellera”. En Pretty Boy Floyd reflexiona sobre quiénes son mayores ladrones, si aquellos que roban para sobrevivir o los que quitan el dinero a la gente por pura avaricia (¿verdad Rato?): “Some will rob you with a sixgun, some will rob you with a fountain pen” (Algunos te roban con un revólver, otros con una pluma). En The Biggest Thing That Man Has Ever Done, canción eminentemente antifascista, se pueden encontrar ciertas referencias a la mala gestión de los políticos. Pero no todas sus canciones hablan sobre los males de la sociedad, también hay temas como Better World A-Comin’ (título curiosamente parecido al The Times They Are A-Changin’ de Dylan, ¿verdad?) en las que canta por un futuro mejor con todo el pueblo unido, sin supeditaciones al poder.

En los tiempos en que vivimos, mientras somos desposeídos de los derechos conseguidos años atrás día sí y día también, merece la pena recordar al gran olvidado por una Historia musical que no hace justicia a su defensa de los oprimidos mediante un método más eficaz que cualquiera que se pueda conseguir con las armas: la música. La violencia no está permitida, protestar es obligado. Como dijo el genio de Oklahoma en su día “Take it easy, but take it”.

Si quieres conocer más sobre la vida de Woody Guthrie, puedes ver un biopic protagonizado por David Carradine de 1976 basado en su propia biografía, Bound For Glory, o el documental que la BBC hizo en 1988, Woody Guthrie, con testimonios de gente que le conoció bien, como Arlo Guthrie o Pete Seeger.

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Categorías:Cultura, Música

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1 respuesta

  1. Este hombre es la mayor figura del folk estadounidense, y es sin duda la mayor influencia de Bob Dylan. ¡Gran reportaje, te felicito!

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