Más de 300 heridos en las protestas de Egipto


El anuncio del blindaje de las resoluciones del ejecutivo de Morsi frente a la justicia ha desencadenado una auténtica revuelta social en el país árabe.

Manifestantes en la plaza Tahrir de Egipto

267 personas han sido detenidas y más de 300 han resultado heridas en las protestas acaecidas este fin de semana en Egipto. Las manifestaciones, enmarcadas en el aniversario de la muerte de 45 ciudadanos a manos de la policía e incentivadas por el polémico decreto anunciado el pasado jueves por el primer ministro Morsi, suponen una nueva escalada de tensión en la inestable situación política del país africano.

El “decretazo” de Morsi no ha dejado indiferente a nadie. Mientras el mundo observa con inquietud los pasos del presidente para absorber todos los poderes del estado, en las calles de la capital , y más concretamente en las inmediaciones de la plaza Tahrir, los manifestantes se reúnen para plantar cara a lo que consideran un golpe de estado de guante blanco. Casi 500 heridos entre ciudadanos y policías y 267 detenidos han sido los resultados de las primeras protestas. Los manifestantes, fundamentalmente de mayoría no islamista, se han enfrentado a las fuerzas de seguridad para pedir la desaparición de una medida que, según uno de los líderes de la oposición y  premio nobel de la paz Mohamed el-Baradei, pretende convertir a Morsi en un “nuevo faraón”. “El país esta amenazado por una guerra civil”, afirmaba recientemente el diplomático egipcio a modo de advertencia.  Unos meses después de la caída del régimen de Mubarak, las calles de Egipto vuelven a arder al compás de las revueltas.

Las claves del incendio que se ha desatado los últimos días se encuentran en el anuncio llevado a cabo el pasado jueves por el actual presidente electo de la potencia árabe, Mohammed Morsi, de blindar las resoluciones de su gobierno ante el Poder Judicial. Una acumulación de poderes defendida como “medida excepcional” para protegerse de una maquinaria judicial plagada de partidarios del Antiguo Régimen  y que para muchos pone al presidente al nivel del exdictador Hosni Mubarak. “No me gusta utilizar procedimientos excepcionales, pero si veo que mi país está en peligro lo haré” , aseguraba Morsi como justificación. La mecha no tardó en prender y las protestas se cobraban ya el viernes los primero heridos. Las tiendas de campaña volvían a desplegarse en el centro de la plaza Tahrir, principal foco de la revuelta. Al mismo tiempo, en otro lado de la ciudad, el presidente  hablaba de protegerse  frente a los “enemigos exteriores y remanentes del pasado” a sus fieles desplegados frente al palacio presidencial. Egipto dividido en dos.

Ataque a la justicia

Los órganos judicales del país, principales afectados por la medida del primer ministro, han condenado el decreto de Morsi, al considerarlo un “ataque sin precedentes” a la independencia de los jueces. Algunos Tribunales de Egipto ya han declarado una huelga indefinida con la intención de paralizar todos los procesos y provocar un caos judicial total. El ministro de justicia de Egipto, en virtud a estas protestas, se ha visto obligado este domingo a salir a la palestra y proponer un nuevo escenario de mediación en la crisis política. Ahmed Mekky, ha anunciado que tratará de acercar posturas con los jueces declarados en huelga en lo que se conoce como el primer paso del ejecutivo presidencial en la resolución del conflicto.

Finalmente, Estados Unidos y Europa  mantienen sus recelos a la decisión de Morsi de blindarse frente a la justicia, mientras esperan el desarrollo de esta nueva escena de esta larga “primavera árabe”. El fundamental temor de los gobiernos occidentales consiste en las posibilidades de que el presidente egipcio se convierta en un baluarte del islamismo y contribuya a la desestabilización de una región ya de por sí agitada. Y es que Morsi, que apoya expresamente a Palestina en su disputa con Israel, se ha convertido en los últimos días en una pieza fundamental en el rompecabezas de la situación de un Oriente Próximo que amenaza con convertirse en un polvorín. ”No abandonaremos Gaza a su suerte. El Egipto de hoy no es el Egipto de ayer, y los árabes de hoy no son los árabes de ayer”, aseguraba el mandatario recientemente. Una verdadera declaración de intenciones.

Anuncios


Categorías:Internacional

Etiquetas:, ,

1 respuesta

Trackbacks

  1. La victoria del “sí” constitucional divide a Egipto en dos | Actualidad24

Déjanos tu opinión

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: