The Special 100


José Mourinho, uno de los entrenadores más cotizados del planeta fútbol, mitad polémica mitad brillantez, cumple ante el Manchester City su partido número 100 en la UEFA Champions League. Los años le avalan. Sus números, más.

El de Setúbal, comenzó su andadura en el viejo continente, cosas del destino, ante su actual club, el Real Madrid. Fue con el Oporto, en fase de grupos y perdió los dos encuentros. De aquel conjunto, entrenado por entonces por Vicente del Bosque (hablamos del año 2002), sólo queda Iker Casillas. Y Karanka, por entonces central y ahora su mano derecha en el banquillo del Santiago Bernabéu. Cayó eliminado a la UEFA, competición que se acabó llevando.

La temporada siguiente con el club portugués fue otro cantar. Volvió a verse las caras con el conjunto blanco, arañando un punto de Chamartín. Esa temporada tuvo que quitarse de encima a Manchester United, Olympique de Lyon, Deportivo de la Coruña (con cierto aire de polémica) y Mónaco para permitir al Oporto ser campeón de Europa por primera vez en su historia. Fue entonces cuando el Chelsea del multimillonario Roman Abramovich llamó a su puerta.

Jose Mourinho hincando rodilla en el Camp Nou.

Con la Champions bajo el brazo, aterrizó en Stamford Bridge y formó junto a su presidente un equipo aspirante a todo. Sin embargo, en ninguna de las tres participaciones en Liga de Campeones logró llevar al equipo londinense a alzarse con el título. 2 veces el Liverpool en Semifinales y 1 el F.C.Barcelona en Octavos, le impidieron lograr el objetivo por el que llegó al conjunto ‘blue’. En esta etapa tuvo varios enfrentamientos dialécticos. En 2005, echó al Barça de Frank Rijkaard de Europa con dos partidos soberbios en los que acabó protagonizando imágenes que no gustaron nada en el feudo catalán, antigua casa del portugués, que fue segundo entrenador de Bobby Robson. Fue en 2006 cuando, tras una entrada fuerte de Del Horno a Leo Messi, el jugador español fue expulsado. El equipo catalán acabaría pasando de ronda y consiguiendo su 2ª Liga de Campeones. Mientras, Mourinho, hablaba con sarna del astro argentino. ‘’Hizo teatro del bueno’’. Esta es una de las frases que siempre ha acompañado al portugués en su carrera.

 

Abandonó el Chelsea y se fue rumbo a Italia. Concretamente al Inter de ilán. En su primera temporada cayó en octavos ante el Manchester United, pero fue en la segunda (dicen que siempre es su mejor año en cualquier club) cuando se volvió a alzar con ‘la orejona’. Eliminó a su ex equipo (Chelsea) con un arbitraje dudoso en Stamford Bridge. Eliminó con dificultades al CSKA Moscú y en Semifinales le esperaría el Barça del sextete. El Barça de Pep. Con un partido muy trabado en el Giuseppe Meazza, y con un arbitraje muy casero, logró derribar a los azugrana por 3 goles a 1. En el partido de vuelta, José Mourinho se quejaría (con razón) del fingimiento de Sergio Busquets, que buscó (y encontró) la expulsión de Thiago Motta. Se quejaría menos cuando en el minuto 92, Bojan ponía el 2-0 en el marcador que daba el pase al Barcelona y que el árbitro anuló. La final fue en el Santiago Bernabéu. El lugar que le vio nacer en Europa y su actual casa. Ganó 0-2 al Bayern de Mùnich. Conquistaba así el triplete (Liga, Copa y Champions).

Y de nuevo, como hizo con el Oporto, se despidió de su club con la Copa de Europa encima. Una anécdota salpicó esa celebración en Madrid. Mourinho se subió a un coche para comenzar las negociaciones con el club blanco, cuando vio a Materazzi, deteniendo su vehículo para despedirse de él. No pudo reprimirse y rompió a llorar mientras le abrazaba por última vez. La imagen dio la vuelta al mundo.

Mourinho llorando junto a Materazzi.

Y aterrizó en la casa blanca. Tras una temporada estrepitosa al mando de Pellegrini cayendo en Copa ante el Alcorcón y en Champions ante el Lyon (era la octava vez consecutiva que no pasaban esa eliminatoria), tenía mucho trabajo por delante. No tanto futbolístico como sí mental. Y no tardó en responder. Con una fase de grupos casi perfecta, volvía el coco del Real Madrid en Octavos de Final. Esta vez la historia fue bien distinta. El Real Madrid ganó 3-0 al Lyon y se permitía el lujo de volver a unos Cuartos de Final tras 8 temporadas de suspenso por Europa. Barrió al Tottenham del mapa y llegó, quizás, el enfrentamiento más fuerte que ha tenido el de Setúbal con el Barcelona en los 2 años y medio que lleva en el club blanco. Una entrada (fea) de Pepe sobre Daniel Alves, que por suerte no llegó a tocar al brasileño, fue castigada con roja directa. El equipo de Pep Guardiola ganaría 0-2 en el Santiago Bernabéu y dejaba encarrilado su pase a la Final. Pero Mourinho no se mordió la lengua en rueda de prensa. ‘’¿Por qué? ¿Por qué Ovrebo, De Bleeckere, Busacca o Stark? En cada semifinal pasa lo mismo. Estamos hablando de un equipo, el Barça, absolutamente fantástico, pero ¿por qué no pudo ir a la final el Chelsea hace dos años? ¿Por qué el Inter se salvó haciendo un verdadero milagro de aguantar con diez en el campo? ¿Por qué tiene este poder con los árbitros? Yo no entiendo.’’ Declaraciones que no se le escucharon tras su partido ante el Deportivo de la Coruña, cuando militaba en el Oporto o contra el mismo Barça en San Siro. ‘’ No sé si es por el poder de Villar en la UEFA o por llevar UNICEF en las camisetas. No lo entiendo. Enhorabuena por su equipo, pero también por todo su poder, que debe ser difícil de conseguir’’. En el partido de vuelta el resultado sería de 1-1 con un gol legal a Higuaín anulado. Caía en Semifinales. Mal. Pero lo más importante es que el Real Madrid volvía a estar entre los grandes del continente. Tuvo que ser él quien lo aupase.
La temporada pasada, más de lo mismo. De nuevo en Semifinales, ante el Bayern de Munich, en un partido a cara o cruz decidido por la tanda de penaltis. La décima deberá esperar, al menos, un año más.

Sus números en Chamartín son absolutamente demoledores. 28 partidos en Champions, divididos en 20 victorias, 3 derrotas y 5 empates.

José se convierte en el entrenador más joven en llegar a los 100 partidos dirigidos en esta competición, con 49 años. Para muchos, el portugués será arrogante, hipócrita e incluso mala persona. Pero estoy convencido, que para la inmensa mayoría de los aficionados que le han disfrutado como técnico, será difícil de olvidar. En Milán y en Londres le echan de menos. Y en Madrid le anhelarán. Porque aunque tenga una imagen pintiparada y egocéntrica, como entrenador, pocos van a poder siquiera imitarle. Su doble personalidad, irritabilidad por un lado, maestría en el banquillo por otro, le juegan malas pasadas. Que esta batalla la gane el Mou entrenador.

Mourinho. The Special One, the Special 100.

 

 

Palmarés:

2 Ligas de Portugal.

1 Copa de Portugal

1 Supercopa de Portugal

2 Premier League

1 Community Shield

1 FA Cup

2 Football League Cup

2 Serie A

1 Copa de Italia

1 Supercopa de Italia

1 Liga española

1 Copa de España

1 Supercopa de España

1 Copa de la UEFA

2 UEFA Champions League

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Categorías:Deportes, Fútbol

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